Nadie puede negar las enormes cualidades de Guillermo Ochoa; por algo fue elegido recientemente como uno de los mejores 20 porteros por la revista española Don Balón; por algo fue considerado como el mejor portero del continente en la votación a lo mejor del 2007 organizada por El País de Monevideo, Uruguay.
Y aunque apareció entre los 50 postulantes al Balón de Oro que entrega France Football sólo por el voto de un periodista mexicano, pocos cuestionaron su presencia en la elite del futbol mundial, y hasta Maradona, en diciembre pasado se fotografío junto al portero al que no tuvo empacho en calificar como “un fenómeno”.
No obstante, el arquero del América aún tiene mucho que aprender y algunas cosas más que demostrar. Nadie puede decir tajantemente que no sepa manejar la presión de las grandes citas; por algo a los 17 años se hizo del puesto de titular en las Águilas con gran personalidad y liderazgo; por algo en los Clásicos ante Chivas suele ser figura. Pero también han sido notables sus pifias en grandes juegos.Con el América, Ochoa se comió un gol en cada una de las dos Finales de Liga que disputó; en la primera ante Tecos, en el 2005, ese error pasó inadvertido, pues los de Televisa acabaron goleando 6-3, pero en el 2007, no atacar bien un lejano disparo de Juan Carlos Cacho le costó a su equipo el título, ya que ese gol acabó siendo la diferencia.
Tampoco tuvo Memo su mejor partido frente al Arsenal de Sarandí en el Azteca; esa noche no tuvo un error fragante, pero dio la sensación de haber podido hacer algo más en al menos dos de los goles del modesto club argentino.Y con la Selección Preolímpica se puede decir lo mismo. Ochoa falló en el segundo gol de los guatemaltecos, que le remataron dentro del área chica, y también lo hizo en el tanto haitiano, en el que no cubrió correctamente su poste y por ahí se introdujo el balón.No es este el primer fracaso serio del arquero defendiendo el pórtico de una Selección; Ochoa estuvo en el fallido Premundial de enero de 2005 en Tegucigalpa, en el cual el TRi sub-20, entonces dirigido por Humberto Grondona, fracasó en su intento de clasificarse al Mundial de la categoría.
Los defectos de Ochoa se agudizan sobre todo en lo que a salidas por arriba se refiere, por ello sería muy saludable para el guardameta que lograra emigrar a un club europeo para seguir progresando en la alta competencia. De mantenerse en la comodidad de Coapa, su talento corre el riesgo de estacionarse y mantenerse en una medianía en la que grandes promesas de nuestro futbol se han perdido en el pasado.América tendría que dejar el egoísmo a un lado, no retener a fuerza a su guardameta estrella ni creer que un club grande de Europa va a llegar con una oferta millonaria por un portero que aún no rinde a su máximo nivel en los grandes eventos y que además ocupa plaza de extra comunitario.Lo que urge es que Ochoa siga creciendo en un ambiente más exigente y en el cual corrijan algunas de las fallas que le impiden ser un mejor guardameta. Lamentablemente la vitrina de los Juegos Olímpicos se ha esfumado, y el Mundial de Sudáfrica 2010 aún queda muy lejos.












