blog rss


Quitar las rejas no basta

 

La FMF ha anunciado que se retirarán, sin excepción, las rejas o mallas de todos los estadios de la Primera División y la Liga de ascenso para que éstas ya no existan de cara al arranque del siguiente certamen. Es cierto que éstas causaron más de una tragedia en países tan dispares como Bélgica o Guatemala, pero no creo que sea la solución ni la panacea, si bien en algunos casos puede resultar positivo. Nunca sabremos, por otra parte, cuantas otras tragedias se evitaron también por la existencia de estas barreras entre la tribuna y el campo.

Entiendo que esta decisión se toma tras recibir una sugerencia gubernamental, luego de las reuniones tenidas con autoridades federales tras la penosa balacera reportada en Torreón mientras Santos y Morelia se enfrentaban en duelo de la 6a jornada, y que en ese sentido no es algo que se pueda echar en saco roto. Sin embargo, creo que retirar loss famosas y estorbosos enrejados debe ser sólo parte de la medida, no la medida en sí. Hay que acompañar esta decisión con al menos otras dos más. Por un lado plantear ante legisladores la importancia de aumentar penas y sanciones para que los espontáneos que se aprovechen de esta circunstancia reciban un castigo ejemplar y no las multas de risa que hoy “gozan” en varios estados de la república. Si no se toman cartas en el asunto, proliferarán los pseudo-aficionados a los que se les hará fácil invadir el campo y ganar apuestas o notoriedad a cambio de pagar 300 pesos y pasar un par de horas detenido.

Y es que aún considerando que no hubiera malicia en los inadaptados o imbéciles que interrumpen un espectáculo público, su presencia puede provocar situaciones como la que se presentó en la pasada semifinal entre Morelia y Cruz Azul, que implicó sanciones fuertes para Christian Giménez y Jesús Corona –dos caros activos de La Máquina- y debió también significar un veto a la plaza en plena Final, sólo que esto último se evitó por falta de valor de las autoridades de la FMF, condicionadas por el hecho de que en Morelia se iba a inaugural el Mundial Sub-17.

En ese rubro, el de buscar castigos más severos, los federativos sólo pueden alzar la voz y solicitar a los legisladores que hagan su parte, aunque estas demandas no son nuevas y su estatismo al respecto es de larga data;  pero en donde la FMF sí debe ponerse a trabajar es en su reglamento interno de competencia, que debe ser más claro, profundo y riguroso para adaptarse a esta nueva situación. Hay que realizar cambios para decretar sanciones deportivas a los clubes en cuyos estadios se viole reiteradamente el sagrado campo de juego y sus alrededores. Tener cuidado en responsabilizar siempre al equipo local, pues muchas veces pueden ser aficionados del equipo visitante los que transgredan el juego y lo interrumpan; estar más atento a quienes en el campo o en las bancas puedan provocar reacciones agresivas de la gente, incluso ser muy cuidadoso con los festejos de gol excesivos y con los entrenadores que gesticulan de más y suelen meterse con el público. Los peligros en ese sentido, serán mucho mayores, sobre todo en estadios calientes, como por ejemplo, el Nemesio Díez o el Estadio Olímpico Universitario.

Se debe entender que bastará un tipo loco o un borracho –ante lo cual no hay medida de seguridad suficiente- para echar a perder un partido de futbol, y que puede llegar el momento en que esto suceda, no como hasta ahora, cuando el balón no está en juego, sino en medio de una jugada decisiva. Está claro que la FMF no es la responsable de la educación o del comportamiento de todas las personas que acuden al estadio, pero también que dejar a expensas de éstas el que no se altere el orden de un partido es eludir su propia responsabilidad.  

Además los clubes tendrían que aumentar los cuerpos de seguridad o pedir más elementos de la policía para salvaguardar el orden de un partido, y en ambos casos, muchas veces mayor cantidad implica más costos y no necesariamente más garantías de que nada se salga de su curso normal.

Cuando estas rejas causaron tragedias, no fue por las rejas en sí, sino por errores previos como el sobrecupo. Y en muchas otras ocasiones, aunque no sea tan sencillo la comprobación de las mismas, la existencia de esos enrejados resultaron positivos. Estuve en León, por ejemplo, para la Final ante Cruz Azul en el Invierno 1997 y hubo muchísimos problemas en las tribunas que seguramente habrían sido más graves si se hubieran trasladado al campo de juego.

Es un tema delicado y en el cual no basta con “creer” en la gente o pensar que si en el primer mundo no pasa mucho sin rejas -más allá de algunos espontáneos- lo mismo sucederá en México.   


Sin comentarios Imprimir




Tropezar con la misma piedra

 

No aprendemos. Otra vez media selección nacional no respeta las reglas mínimas que deben prevalecer en una concentración. Otra vez la postura moralina de un directivo que a control remoto pretende imponer una disciplina rigurosa que no existe para controlar los comportamientos de los propios directivos. Otra vez la FMF presurosa en aplicar sanciones y exhibir la cabeza de los “pecadores”, que como siempre son los futbolistas, casi todos “coincidentemente” solteros. Y otra vez la gente “indignada” porque no se respeta ese “manto sagrado” que se cree debe ser la Selección Nacional de México, la cual en cambio es explotada groseramente desde otros ámbitos.

El tema da para mucho, sin duda. De entrada, el número de participantes en estos actos, vuelve a dejar en claro que no son situaciones personales sino grupales. Como ocurrió el año pasado en Monterrey, ahora en Quito, casi media selección (oficialmente han sido 8 de los 18 concentrados, aunque se dice que fueron más y que a otros los protegieron del escándalo por estar casados) violaron las normas disciplinarias, lo que deja ver que una vez más que el concepto de disciplina no existe, y en ese rubro vuelve a llamar la atención el triste papel del técnico en turno, Luis Fernando Tena, y de la gente de la Comisión de Selecciones Nacionales, que brillaron por su ausencia. Y no es que sean niñeras o cuidadores de futbolistas, pero resulta inadmisible que la gente que es responsable de un grupo de jóvenes –que son activos de clubes de primera división- no asuma el rol que le corresponde. Se sigue actuando con correctivos más que con prevenciones, lo que deja ver otra vez una tremenda falta de precaución, que se parece mucho a la negligencia, al descuido.

También está claro que la FMF ha fracaso en el intento de concientizar al futbolista de que tenga otro tipo de comportamiento, aunque en esto también evidentemente hay un problema de formación que tiene que ver con la educación que han recibido desde niños. Pero al final, exhibiendo futbolistas, como ya han hecho antes, queda claro que tampoco basta. Otro asunto que no ayuda, es que esta clase de actos son comunes, para bien o para mal, y sólo se castigan cuando trascienden en la prensa y un directivo se siente con la obligación de cuidar la imagen de la selección nacional. La realidad es que hoy no sólo se castiga a los jugadores en cuestión; también se tira por la borda el trabajo de un equipo que tenía casi un mes de concentración y se le obliga casi a iniciar de cero a cinco días del debut en la Copa América, torneo que pese a su historia, ciertamente es visto por la FMF como simple certamen de fogueo.

Llamativa me resulta también es la impresión que tiene buena parte de la afición de creer que los futbolistas que defienden a la Selección Nacional tengan que ser ejemplos modélicos de una sociedad perfecta. Se equivocan. Son productos del país, y son sólo futbolistas, con una instrucción por debajo de la media. Nos preocupa más el ejemplo de un jugador y no el que dan gobernantes, senadores, diputados o otros que sí son servidores públicos y que en su mayoría están lejos de ser gente medianamente ejemplar.

Un día después de publicar en La Razón esta columna. me topé con una muy parecida de Héctor Aguilar Camín, una intelectual respetable que tiene visión que aquí les comparto http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/8984191

Y esta otra muy buena de Guillermo Fadanelli

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/53582.html


1 Comentario Imprimir




FIFA y un trapo amarillo

Mientras en el verde césped el FC Barcelona hace maravillas para promover este deporte y le recuerda a millones la riqueza estética del futbol, en los pasillos de la FIFA no ha espacio para la poesía. Blatter y los suyos reparten a diestra y siniestra golpes bajos, patadas arteras, traiciones millonarias, molestos lloriqueos y sentencias absurdas. Y lo peor, el que ejerce de árbitro, el pomposamente llamado Comité de Ética, actúa con un cinismo pasmoso.

El pasado lunes, este susodicho comité le dio un burdo espaldarazo a Blatter y a la vez le ha hecho el harakiri a su propia credibilidad con una doble decisión muy conveniente para el status quo. Por una parte se reconocen los evidentes hechos de corrupción de quienes pretendieron pelearle el poder al suizo, suspendiendo, hoy de manera provisional, a Jack Warner (Presidente de Concacaf) y Mohamed Bin Hamman (Presidente de la Confederación asiática), a quienes seguramente no tardarán en castigar con dureza, tal vez expulsándolos del organismo. Así, pese al escándalo ante la proximidad de las elecciones, que se realizaron ayer sin novedad, se garantizó la continuidad de Blatter en el mando por un periodo más, al menos hasta 2016. Y en cambio, este departamento de la FIFA hace oídos sordos, desestima y se niega a realizar investigaciones pese reiteradas acusaciones de soborno y corrupción que penden sobre varios de los integrantes de la FIFA –la mayoría fieles a Blatter- en la elección de las sedes de los Mundiales de 2018, en Rusia y 2022 en Qatar. Es de no creerse. En un caso, la prueba decisiva es un simple email del Presidente de la Federación de Puerto Rico, que termina por admitir las corruptelas de Warner y Hamman;  en el otro se menosprecia la importancia de un email mandado por el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, en el que le comunica a Warner que si no era ingenua la posibilidad de que el qatarí Mohamed Bin Hamman comprara las elecciones como había comprado el Mundial de 2022.  Más claro ni el agua.

¿Cómo diablos se puede pensar que el millonario Mohamed Bin Hamman es culpable de haber querido “comprar” el voto de 25 directivos de la Concacaf para quitarle el poder a Blatter, y siendo parte medular en la campaña de Qatar para ser sede del Mundial 2022 no haya actuado de la misma forma?. En un caso esos “pagos” fueron “fuerza financiera para trabajo de lobby” y en otros actos de evidente corrupción.

Ante ello no hay de otra. La palabra ética no es lo que persigue este comité, utilizado descaradamente para imponer internamente la ley del más fuerte. En resumidas cuentas, en la “majestuosa” FIFA como en muchos organismos e instituciones de baja calaña, las leyes se aplican sólo a conveniencia. La noble bandera del “Juego Limpio” es apenas un trapo amarillo.


6 Comentarios Imprimir




Ochoa, exageraciones y realidades

 

Es cierto. El papel de algunos medios no ayuda en absoluto. Todo lo contrario. En ese afán sensacionalista tan deplorable –aunque aparentemente lucrativo-  cronistas deportivos emplean términos como “vergonzoso” “ridículo” “papelón” “infame” para referirse a Guillermo Ochoa y a la jugada del empate contra Venezuela, en la que evidentemente existe responsabilidad del arquero pero también de Edgar Dueñas, que perdió ingenuamente la marca. Si uno ve la jugada del gol de Vizcarrondo y la coloca junto a un verdadero oso como el del inglés Robert Green ante Estados Unidos en el pasado Mundial, verá que no hay relación alguna entre ambas y se han empleado los mismos adjetivos. Tremendismo sin duda…

 Tal vez porque a Ochoa se le exige como a la figura mediática que es, o porque se conoce su tremendo potencial futbolístico, o simplemente porque juega en el América, cualquiera de sus despistes se califica de falla escandalosa, de yerro descomunal,  lo cual no resulta justo, aunque sí parejo, ya que así como se magnifican sus errores se han exagerado en ocasiones sus grandes lances.

Ochoa sorprendió a todos desde su debut en Primera División, el 15 de febrero de 2004. Con 18 años de edad mostró enormes cualidades de atajador y una seguridad y temple de portero de mucha mayor edad. Contra lo que muchos pensaban, al joven nacido en Jalisco, nunca le pesó asumir la titularidad y pronto, sus largos brazos convencieron a la afición americanista, a la que salvó tantas veces de tantas derrotas.

Ricardo La Volpe lo debutó en la selección en un amistoso ante Hungría en diciembre de 2005 y le regaló un Mundial en la sombra que a su edad era el indicio de un futuro brillante. Su crecimiento en los siguientes años, y el declive de Oswaldo Sánchez, hizo que las apuestas en contra a su titularidad en el Mundial de Sudáfrica pagaran una millonada, y si, ocurrió lo impensado.

Con algunas fallas o despistes, fue el propio Ochoa, el que alimentó las dudas de Javier Aguirre que decidió apartarlo de la titularidad en la pasada Copa del Mundo, incluso contradiciendo a buena parte de la prensa que hoy ataca al popular guardameta. La reacción del entrenador pudo haber sido otra, pero prefirió apostar por un portero que conocía más, como Óscar Pérez, y eso fortaleció la naciente desconfianza del joven guardameta, que desde entonces no da la sensación de ser el mismo. Ahora hasta con el América ha empezado a enseñar, con cierta regularidad, algunos desatinos que antes no eran fácil verle, aunque sigue regalando atajadas espectaculares.

Hoy, sin dejar de reconocer que Ochoa sigue siendo uno de los mejores porteros mexicanos, su evolución futbolística parece, al menos, estacionada. Por eso, más allá de las exageraciones de cierto sector de la prensa, “Paco Memo” ha pasado de ser titular indiscutible del TRI a ser considerado como 2º o 3er guardameta en una selección en la que ya no inspira la confianza de antes.   

En concreto, no es el mejor momento en la carrera del portero americanista, y la conclusión no se da por apenas un error o un gol en el que tuvo cierta responsabilidad.  Esa jugada se presenta en un contexto en el que sus últimas presentaciones, sobre todo con la selección, habían sido todo menos consagratorias.  Sin necesidad de escándalo ni de hacer leña del árbol caído, no se puede dejar de reconocer que Ochoa hoy no es lo que era, que tampoco es un desastre, pero si es una pena que su progresión se haya detenido. Ojalá algo la reactive pronto, aunque la presión mediática que hoy injustificadamente se vive, no creo que sea algo positiva ni para él ni para nadie.


25 Comentarios Imprimir




Le falta estructura a la FMF

EL FUTBOL VERDAD, columna publicada todos los miércoles en el Diario La Razón.. 

La tremenda desgracia de Japón, la falta de rivales para la Sub-22 y hasta el inminente “centenario” de Rafael Márquez parecen temas inconexos, y sin embargo, juntos dejan ver la falta de una estructura sólida de la FMF, que sigue sin mostrarse como un ente seriamente organizado.

Se presumen grandes ganancias, casi todas ellas de los patrocinadores que se vincula al TRi Mayor y luego se afirma que buena parte de ellas se canalizan en el apoyo al resto de las selecciones nacionales, como si éstas no pudieran generar sus propios recursos, al menos para ser autosuficientes, como ocurre muchas veces en otros países.

No es comprensible que ante situaciones como las de Japón –y muchas calamidades mucho más cercanas- el órgano rector del futbol nacional no muestre la sensibilidad para realizar algún acto protocolar de solidaridad o apoyo por lo menos en los nueve partidos de la Primera División, lo que sí realizan sistemáticamente Ligas verdaderamente profesionales.

Tampoco se puede entender que habiendo una Comisión de Selecciones y estando ésta liberada de conseguir rivales para la mayor –lo que suele hacer directamente la empresa SUM (Soccer United Marketing) – no pueda conseguirle partidos decentes al equipo sub-22 que representará a México en la próxima Copa América.  El representativo que dirige Luis Fernando Tena, y que tiene a su disposición a un grupo completamente diferente al que ha sido elegido para la mayor, sólo podrá jugar dos amistosos en estos días –Fecha FIFA- ante Pachuca y Toluca, algo a todas luces insuficiente para pensar en un correcto proceso de preparación. Resulta inadmisible, por otra parte, que ese “gran vendedor” que dicen es Justino Compeán, no sea capaz de hacer rentable al resto de los combinados nacionales, ni siquiera a esa selección sub-22 que tiene jugadores interesantes y un desafío tan atractivo como es jugar una Copa América, evento que en cambio, sí resultará rentable para las televisoras.

Y para colmo, en el sector de comunicación, más allá de algunas mejoras indiscutibles en el sitio de internet, sigue sin verdaderamente estructurarse un departamento de estadísticas o documentación que ayude o permita al organismo tener los datos fehacientes como para homologar alguna marca o récord registrado en la Liga mexicana y ni siquiera poder acertar a la hora de contarle los juegos internacionales que acredita en su trayectoria Rafael Márquez, quien está cerca de convertirse en el octavo jugador que rebase los 100 partidos oficiales con el TRI. Según el portal de la FMF, en donde se contabiliza erróneamente un amistoso disputado en febrero de 1999 frente a un combinado de la Liga de Hong Kong como si fuera selección nacional, Márquez suma 99 partidos internacionales, cuando en realidad son 98.

Un juego más o menos no va en menoscabo de la trayectoria inmensa de Rafa, pero si provoca una imprecisión histórica que da al traste con el acontecimiento extraordinario que representa cumplir 100 cotejos “A” con la selección nacional.  Y eso no es más que un nuevo “detalle” que exhibe las áreas de oportunidad que la FMF no ataca adecuadamente.

 


1 Comentario Imprimir




La inflada lista de "refuerzos" del América

Nada ni contra Diego Cervantes ni contra Rodrigo Íñigo, dos centrales de discreto cartel cuyo profesionalismo no está en discusión. Lo que resulta más que “curioso”, es la postura del Presidente del club,  Michael Bauer, que parece acudir a viejas -lamentablemente ni tan viejas- prácticas políticas de “engordar” el caldo.  Burdo y penoso resulta que en los dos casos antes citados,  jugadores que ya eran propiedad del América, que salieron del club en la misma administración por no ser considerados útiles, y que vuelven al nido luego de experiencias que dificilmente se pueden calificar si quiera de positivas, se les quiera “vender” a la opinión pública como “refuerzos” tal vez con la intención de hacer crecer la lista de altas y la sensación de que la directiva está fortaleciendo al plantel.

Hace seis meses a Cervantes lo presentaron junto a Vuoso; Diego venía de haber sufrido un descenso con Necaxa y de jugar 3 partidos y 140 minutos con el Monterrey en el Bicentenario 2010. Fue tratado como refuerzo del primer equipo y en realidad lo fue pero del filial Sub-20 con el que jugó, pese a tene 26 años, y fue “figura” en la obtención del título de la categoría. Cervantes no jugó ni un minuto en el Apertura 2010.

Ahora, al lado del uruguayo Nicolás Olivera, aparece Rodrigo Íñigo, central que a los 25 años ha disputado 31 juegos en Primera División y apenas disputó cinco partidos con el Querétaro en el anterior torneo, por lo que los Gallos no hicieron efectiva su opción de compra y evidentemente debió volver al club, en donde de entrada luce dificil que tenga opciones de ser titular, aunque el hecho de tener dos torneos pueda eventualmente otorgarle algunos minutos.   

Cada seis meses son decenas los jugadores que vuelven a sus clubes de origen tras cumplirse sus préstamos o cesiones con otros equipos y en el 99 % de los casos no se les considera como “refuerzos” ni se les presenta como tales. Y en el caso del América no creo que sea un acto de mero respeto a los jugadores que regresaron al club, porque ese “trato” ni de cerca lo tuvo la directiva con jugadores como Cuauhtémoc Blanco y con Germán Villa, dos símbolos del americanistas a los que no se ha respetado mínimamente, al segundo no se le hizo ni un acto de despedida cuando Ramón Díaz no lo dejó entrenar en el equipo.

En fin, lo concreto es que aún con esos “dos refuerzos” que quiere vender hoy Bauer, nadie sensato cree que el América tenga plantel suficiente para encarar dos competencias y cumplir con los objetivos pautados por la propia directiva, aunque tampoco creo que les preocupe tanto, ya han fracaso con antelación y siguen tan campantes. A ninguno de sus superiores y responsables de su nombramiento -Emilio Azcárraga Jean y Bernando Gómez- parece importale que el Estadio Azteca cada vez tenga más bucatas vacías y el americanismo en general se siga alejando cada vez más de su querido club, tan distante a la grandeza de otros tiempos. 

Lo que dijo Bauer cuando presentó a Vuoso y Cervantes, el 15 de junio de 2010

“(Vuoso y Cervantes) ya saben lo que es estar en América, estamos muy contentos de tenerlos aquí de regreso, como dijimos las revanchas son buenas, los dos tienen revancha con el americanismo, vienen a sumar porque son dos excelentes jugadores”.

 

Todos los refuerzos de la Era Bauer

La repasar la lista de todas las incorporaciones realizadas por la presente administración se puede detectar que son pocos los aciertos y muchas las decepciones. 

Nombre                                                                            Rendimiento

Apertura 2008

Juan Carlos Medina                                                   Malo

Rafael Márquez Lugo                                                 Malo

Alfredo Moreno                                                             Regular

Federico Insúa                                                                Regular

Enrique Vera                                                                   Malo

Clausura 2009

Jean Beausejour                                                            Regular

Andrés Chitiva                                                                Nulo

Fernando Ortiz                                                                Malo

Edgar Castillo                                                                   Malo

Pavel Pardo                                                                         Regular

Juan Carlos Valenzuela                                             Regular

Ángel Reyna                                                                       Regular

Robert de Pinho                                                                Malo

Apertura 2009

Adolfo Rosinei                                                                    Regular

Daniel Montenegro                                                        Bueno

Aquivaldo Mosquera                                                    Bueno

Fernando López                                                               Malo

Israel Martínez                                                                  Malo

Arnhold Rivas                                                                     Nulo

Bicentenario 2010

Miguel Layún                                                                  Regular

Alonso Sandoval                                                           Malo

Apertura 2010

Vicente Matías Vuoso (Regresó al club)        Regular

Vicente Sánchez                                                              Regular

Diego Cervantes                                                               Nulo

Clausura 2011

Rodrigo Íñigo                                                                     ¿?

Nicolás Olivera                                                                    ¿?


11 Comentarios Imprimir




El insano control de la TV en el futbol mexicano

 Decir que las dos principales televisoras del país controlan el futbol mexicano a su capricho y conveniencia, no resulta ni atrevido ni exagerado. Así es, y eso no sólo debe verse negativamente. Gracias a ello, por ejemplo, el futbol mexicano sigue siendo uno de los que más partidos “gratis” ofrece en señales abiertas en todo el mundo. Lo cuestionable en todo caso es que ambas cadenas se han puesto de acuerdo a tal grado que han conformado un duopolio y han eliminado con prácticas ilícitas, al menos en nuestro país, la ley de la oferta y la demanda. Tienen un pacto, para no encarecer el mercado, de “no agresión” que es lo mismo que condenar a los clubes a que firmen por lo que les ofrecen o se queden sin exposición en TV.

Si un equipo de alguna de las dos cadenas pretende más ingresos o un mejor trato, sabe que no podrá cambiar de una TV abierta a otra –como sucedió en antaño- y lo que es peor, sus posibilidades de llegar a un acuerdo con alguna empresa de señal restringida serán mínimas, ya que tanto Televisa como Tv Azteca encontrarán los medios –así lo han hecho en el pasado- para evitar que señales como ESPN o FOX entren al carrusel televisivo de la Liga mexicana.

Lamentablemente el Monterrey –seguramente su economía se vio beneficiada- que había desafiado ese control, acabó renovando su vínculo con Televisa y el orden de las cosas se mantuvo intacto, incluso solidificando la sensación de que los equipos no tienen escape de la realidad actual. No firman con la televisora que les corresponde o se joden…

Sobra decir que la aparición de un nuevo jugador televisivo sería más que sano, pues de lo contrario, Televisa-Tv Azteca seguirán pagando lo que ellos quieran, decidiendo lo que les venga en gana e ignorando las señales de crisis, además de que marcarán pautas en la FMF como lo han venido haciendo.

Es un hecho que Justino Compeán y Decio de María han cometido infinidad de errores –que son del conocimiento público- pero como han sabido defender los intereses de sus patrones –las televisoras, principalmente Televisa- se mantienen tranquilos en sus cargos, impunemente pese a muchas de sus torpezas.

Lo que sí hay que dejar bien en claro es que todo esto no es culpa de las televisoras en sí; ellas hacen lo que les conviene y resulta benéfico. Es decir hacen lo que charía cualquiera en su caso. No sé si haya una empresa dispuesta a pagar lo justo si se le ofrece la posibilidad de establecer libremente sus tarifas. Por eso, más que responsabilizarlas de todos los males del futbol mexicano, habría que criticar a los que han permitido que así sucedan las cosas.

El primero fue Alberto de la Torre, uno de los directivos que más daño le ha hecho al futbol mexicano, al haberle entregado el poder de la FMF a los dueños de clubes. Así el organismo rector del futbol en México ya no vela por los intereses del deporte en sí,  ahora está a disposición de lo que decidan unos cuantos dueños del principal circuito. La FMF como tal, se ha convertido en una oficina que opera lo que algunos empresarios le dictan.

Los siguientes responsables son los propios dueños. Algunos porque se sienten parte del círculo del poder, otros porque no quieren tener problemas con las televisoras, algunos más por miedo, han permitido que Emilio Azcárraga y en menor medida Ricardo Salinas Pliego hagan y deshagan a su antojo. E insisto, a ambos empresarios sólo se les puede acusar de querer lucrar con un deporte-espectáculo que les han entregado en bandeja y por el cual -siendo fríos- ellos no tienen por qué preocuparse de su desarrollo o salud.

Por eso estos señores concentran sus energías en administrar el negocio más jugoso del futbol mexicano: La selección nacional. Respecto a la salud de la Liga, en Primera División, parecen no tener mayor interés y mucho menos por lo que suceda en el resto de los circuitos profesionales y amateurs de este deporte en México.

Para asegurarse ese control les conviene tener más votos –y por ende más voz- lo que aseguran siendo dueños, actualmente,  de hasta cinco distintos equipos en la Primera División.

Ante ello resulta hoy irreal esperar un cambio brusco en ese sentido. No están las condiciones dadas para que un grupo de directivos se rebele ante esta situación. Pero podría exigírsele a las televisoras que si no van a permitir el ingreso de otra empresa en la repartición del pastel, por lo menos tengan una visión más generosa de lo que debería ser el futbol mexicano, por la salud de todos sus inquilinos-

Es decir Televisa y TV Azteca se dicen “socias” del futbol mexicano pero sólo lo son para lo que les conviene. Explotan la imagen de la Selección Nacional mayor a su antojo. El TRI es hoy uno de sus productos  estelares e incluso parece de ser de su exclusiva propiedad.

Podría pedírsele a las dos televisoras, que mantengan el poder, pero también se “sacrifiquen“. Es decir, si van a tener el control absoluto que respondan al mismo siempre y no sólo cuando les conviene.

Hay varias federaciones en el mundo, por ejemplo, que venden los derechos de la selección nacional e incluyen en el paquete la transmisión del resto de las representaciones nacionales, desde equipos sub-23, sub-20, sub-17, hasta la rama femenil o el futbol de playa.  Eso no sucede en México, donde Televisa, en el mejor de los casos, manda alguno de esos eventos a su filial en TV restringida (TDN). Habría que exigirle un espacio en la TV abierta para la transmisión y seguimiento de TODAS las selecciones nacionales, no sólo de las que le dejen dinero.

A la par, habría que solicitarles a las televisoras ayuda para difundir no sólo lo que sucede en Primera División. Es necesario que le dedicaran espacio a la Liga de ascenso (con algún programa semanal que ofrezca todos los goles), que se transmitieran finales de los torneos Sub-17 y Sub-20, lo que actualmente hace, y muy bien TVC Deportes, y que eventualmente pongan en sus pantallas las finales de Segunda División u otras categorías.

Es decir que en televisión abierta se amplíe el espectro del futbol mexicano que se proyecta y así se tenga una visión integral de un “negocio” que han hecho propio sólo cuando resulta lucrativo.

Otro factor que habría que considerar es el hecho que Televisa y TV Azteca permitan que otras señales como FOX Sports y ESPN cuenten con sus propios resúmenes de partidos –lo que hoy no les permiten- y no tengan limitantes en cuanto a la reproducción de imágenes –obvio en diferido- de la Liga mexicana, ya que finalmente eso ayuda a difundir al futbol a otros mercados. Actualmente, si se dan cuenta, los resúmenes que se transmiten fuera de ambas televisoras son muy reducidos por las limitantes que les han impuesto.

El asunto de la televisión de paga también requeriría un nuevo status; hay equipos a los que les pagan lo mismo sin importar que le transmitan más o menos partidos por SKY; eso no puede permitirse.

El tema da para mucho más…

 

Conclusiones…

1.-Si las dos cadenas televisoras no quieren repartir el pastel con otras; que “se lo coman” todo. No sólo las partes con betún (las lucrativas). Que difundan el futbol mexicano en todas sus expresiones, no sólo la selección mayor y la primera división.

2.-Si las televisoras concentran su poder en la Selección Nacional, que algunos dueños tengan el valor de pedir libertad para administrar y mejorar la Liga, “producto” que hoy se encuentra muy abandonado.

3.-Que los empleados de las televisoras, Compeán y De María, sí son tan buenos vendedores como dicen,  que lo demuestren logrando patrocinios importantes para la Liga de ascenso, para crear un circuito femenil o para que la Liga deje mayores recursos a los propios clubes; vender a la selección mayor lo hace cualquiera y los beneficios de ello han llenado los bolsillos de sus patrones directos no derraman tantos recursos al resto de los involucrados.     

4.-Lo ideal sería que entrara un tercer jugador al carrusel televisivo; si no habría que pedir que las dos televisoras que hoy controlan el mercado actúen conforme a derecho y no se manejen como un duopolio que impide la posibilidad que un club pueda cambiar de empresa por así convenirle a sus intereses.

5.-El resto de los dueños tienen que asumir un rol más valiente. No pelearse con las televisoras, pero exigir una igualdad de trato y para ello es indispensable acabar con le multipropiedad. Todos los accionistas deberían contar de igual forma.


1 Comentario Imprimir




Para mejorar nuestra Liga (1)

Bienvenidas todas las propuestas para mejorar el futbol mexicano (bien por Récord, que ojalá también se preocupara un poco por mejorar la calidad de su producto, de muy buen diseño pero pobre periodismo); igualmente da gusto que en Televisa Deportes se animen abiertamente a criticar a su propio patrón por el hecho de tener tres distintos equipos. Es claro, no es asunto de un medio o de algún periodista en particular, que nuestra Liga no pasa por un buen momento y que hay mucho por hacer para mejorarla.

Lo que creo que también debemos hacer es analizar a fondo las soluciones que parecen a simple vistas la panacea de todos los males.

De entrada habría que definir que se pretende; mejorar la calidad del espectáculo y del producto que es la Liga mexicana o mejorar el nivel competitivo de la Selección Nacional. Aunque lo parezca no son la misma cosa. Hacer del campeonato mexicano un torneo más espectacular y atrayente no necesariamente implica ayudar a que la Selección Nacional progrese.

El mejor ejemplo de ello es Inglaterra, que tiene la mejor Liga pero sufre infinidad de carencias en cuando a la conformación de su selección nacional, en la que por ejemplo, apenas hay cinco porteros aspirantes al puesto que son habitualmente titulares en sus equipos.

Otro aspecto que hay que cuidar es saber distinguir las cosas buenas que tiene nuestra liga o si se prefiere, hacer un diagnóstico menos populista y más apegado a la realidad. Hay ideas que de entrada parecen positivas y no lo han sido en el pasado. La liga mexicana no era mejor cuando contaba con un límite de tres o cuatro extranjeros por club, y al contrario, a veces coincidió ese hecho con algunos de los peores papeles de la Selección nacional en eventos internacionales.

Por eso creo que también sería bueno no caer en la tentación de destruirlo todo; de querer empezar la Liga de nuevo. Hay muchas cosas que mejorar, pero también hay que ser cuidadoso de que las medidas que se tomen no resulten contrarias a los deseos, como ya ha sucedido antes y en distintos rubros. Se cree que destruyendo el presente se mejora el futuro y no suele ser así.

Para desarrollar estos puntos, uno a uno y con calma. Dejo estas reflexiones. Entiendo que haya quienes las compartan y quienes no lo hagan, aunque agradecería que en este ejercicio participemos todos, con críticas, sugerencias y propuestas, todas ellas lo más apegado a la realidad.

 

1.-No reducción de Extranjeros; sí mejorar la calidad de los mismos

La Premier League es hoy el campeonato número uno del planeta en buena medida por haber abierto las fronteras y permitir el libre acceso (siempre y cuando los jugadores obtengan el permiso laboral) de futbolistas extranjeros. Sus equipos están llenos, en cantidad y en calidad, de foráneos que han dado realce al torneo, aún a costa de que en los clubes importantes la presencia de futbolistas ingleses sea mínima, casi decorativa.

Aunque a muchos “patrioteros” les duela, es la calidad de los extranjeros la que repercute en el nivel de una Liga; Inglaterra, España, Alemania e Italia tienen las mejores Ligas porque tienen a los mejores extranjeros. Por ello, el reducir la cantidad de extranjeros, en sí, no sería una medida benéfica en cuanto al espectáculo que se ofrece en la Liga. Creer que porque tengan menos plazas los directivos serán más cuidadosos en la contratación de los extranjeros es una idea que suena bien pero no necesariamente ocurre. Cruz Azul, por ejemplo, había decidido no utilizar sus cinco plazas en los últimos años y pese a ello ha traído jugadores del nivel de Ronald Raldes, Edcarlos Conceicao o Maximiliano Biancucchi.

Pumas tiene rato que no registra cinco extranjeros en sus filas, y salvo Darío Verón, sus importados no son la gran maravilla, no dejan de ser jugadores sólo cumplidores (algunos ni eso), porque tampoco cuenta con un presupuesto que incluso le permita “arrebatarle” figuras a otros equipos.

De hecho, si nos vamos a la estadística, son muy pocos los equipos que aún teniendo cinco extranjeros los utilizan siempre, aunque bien escogidos, como el Monterrey (Suazo, Basanta, Martínez, Ayovi y Cardozo) resultan más que rentables, justifican sobradamente su presencia y marcan diferencias de manera rotunda.

Es decir, bajar de cuatro a cinco extranjeros, lo que es una solicitud de las mayorías, me temo que no implicaría ninguna diferencia sustancial respecto a lo que sucede hoy en día.

  Además hay que entender que un mercado como el mexicano no puede aspirar, por simple economía, a contratar a los mejores extranjeros. Éstos se van directamente a Europa, salvo contadas excepciones. Se puede gozar –aunque sea un tiempo corto- de jugadores de la talla de Humberto Suazo, Christian Benítez, Damián Álvarez o Christian Giménez.

Para que los extranjeros, en general, fueran más rentables, más que reducir el número de extranjeros, habría que ser más selectivos, lo que implicaría mayor conocimiento y creatividad de los directivos y menos abusos de los promotores, que en algunos casos colocan jugadores de dudosa reputación con la complicidad de dirigentes, a veces corruptos, a veces ignorantes.

Hay mercados en Centroamérica  y en África, que pueden permitir traer jugadores diferentes, con calidad y a un costo menor. Tampoco creo que haya sido bien explorado el mercador europeo de jugadores veteranos que podrían aportar mucho. Butragueño, Zamorano, “Piojo” López o Carlos Muñoz, entregaron buenas cuentas en lo deportivo y causaron impacto mediático, aunque en ese renglón también haya habido experiencias negativas como las de Schuster, Bakero o Djalminha. Aún así esos nombres propios resultan mucho más atrayentes y suelen retratarse en mayor o menor medida, en la tribuna.

 

Entiendo también que reglamentar, como en Inglaterra, algunas barreras curriculares, a manera de control de calidad, podría ser sano, más allá de que no son pocas las veces que futbolistas que no son seleccionados en sus países o que no cuentan con trayectorias importantes acaban siendo figuras descollantes. Ejemplos como Federico Vilar, Héctor Miguel Zelada, Antonio Carlos Santos, Cabinho, Ricardo Ferretti o Salvador Cabañas dejan ver que llegar a México sin cartel no impide ser exitoso y más que rentable.

En pocas palabras, creo que el número de extranjeros no es tan elevado como se cree (de hecho la FIFA quiere imponer a nivel mundial la normal 6+5, en la que cinco sería el número máximo de jugadores importados) y que el problema radica en que no se suele ser tan selectivo, por razones económicas o por el poder de ciertos promotores.

Tal vez se podría, aun manteniendo el número de cinco extranjeros, poner normas para poder utilizarlos a todos de buena forma. Exigir un mínimo de tres seleccionados nacionales por equipo y un máximo de dos jugadores que no cumplan con ese requisito. Que no se llene la cifra de extranjeros por llenarla. Lo que hay que atacar es mejorar la calidad de los refuerzos venidos de afuera, y eso no necesariamente sucdereá reduciendo la cantidad. 

Que no se permita a un jugador que ya haya jugado en México con magros resultados volver a ser contratado en otro club mexicano, para evitar así lo que ahora sucede, que gracias a la habilidad o los contactos del promotor, un foráneo de pobre rendimiento pueda tener dos o tres experiencias diferentes en la Primera División Nacional.

Otro aspecto que ayudaría (ya hablaremos de los torneos largos o cortos) y que sí obligaría a los clubes a ser mucho más cuidadosos a la hora de contratar extranjeros es que un club no pueda cambiar a más de uno o dos extranjeros por torneo y así evitar lo que sucede con algunos equipos que a veces hacen circular sus extranjeros, aunque hayan entregado buenas cuentas, para así hacer circular también el dinero de promotores, directovos y entrenadores coludidos.

Sé que muchos creen que la reducción de extranjeros ayuda al crecimiento de un futbol, pero esa es una creencia tan vieja como obsoleta. España sigue siendo uno de los campeonatos con más extranjeros y su selección hoy por hoy es la mejor del mundo. También es una ventaja que en tu liga, tus jugadores se midan constantemente a futbolistas internacionales de gran calidad, o que deban pelearle a éstos los puestos en sus respectivos clubes.

  

Los naturalizados

La FMF debería apegarse a las leyes mexicanas y no violarlas; Es anticonstitucional que un futbolista que cumplió con los trámites legales para adquirir la nacionalidad mexicana deba esperar dos años a la finalización del trámite para dejar de ser considerado extranjero en el futbol mexicano. En ese sentido, deberían respetarse los derechos y dejar participar libremente a los jugadores que hayan conseguido la naturalización.


28 Comentarios Imprimir




Una reflexión sobre los Pumas

En una semana Pumas ofreció lo peor de su repertorio y apenas pudo rescatar uno de los nueve puntos en disputa. Así, en ocho días el equipo vinculado a la UNAM se ha salido del camino que conducía a la liguilla.

Un par de triunfos en los dos juegos que le restan, recibiendo al Necaxa y visitando al América, podría otorgarle un lugar en la fase final y con ello, como sucede con la mayoría de los equipos mexicanos, “salvar” de la feroz crítica al proyecto y sus dirigentes.

En ese entorno de incertidumbre resulta más que correcto y oportuno que Mario Trejo, director deportivo de los Pumas, haya anticipado oportunamente la permanencia en el cargo de Guillermo Vázquez, sin importar cómo culmine el Apertura 2010.

Eso no quiere decir que el entrenador de los Pumas no haya cometido errores, sino que sabiamente se ha entendido que éstos forman parte del lógico proceso de formación de un entrenador inexperto, el precio que se tiene que pagar, y que se pagó con otros estrategas surgidos del club, como Mario Velarde, Miguel Mejía Barón, Ricardo Ferretti o Hugo Sánchez.

La afición puma está molesta. Buena parte de ella le censura a Víctor Mahbub el hecho de no haber realizado contrataciones con los recursos obtenidos —se habla de cerca de 7 millones de euros— por las ventas al futbol británico de Pablo Barrera y Efraín Juárez; paradójicamente, esa decisión es la que ha permitido que aparezcan en este torneo algunos jóvenes que tenían muy poca actividad en los tiempos del Tuca, como Javier Cortés, autor de un golazo el pasado sábado en Querétaro.

Si Pumas pretende ser un equipo más –—como lo ha sido últimamente-— y seguir viviendo distanciado de esa filosofía que le hizo diferente, podría caer hoy en la tentación de darle gusto a ese sector de la afición y de cara al próximo torneo contratar tres o cuatro refuerzos para intentar fortalecer el equipo.

Pero si el cuadro estudiantil quiere dar otro paso para recuperar esa esencia perdida y no dejarse llevar por el “resultadismo” que somete a la mayoría de los clubes, lo que tendría que hacer es vender más jugadores para que, en efecto, la cantera —como sucedía en sus buenos tiempos— tenga cabida constante y sonante en el primer equipo, que este torneo ha tenido una media de edad de casi 28 años.

Dar nombres puede resultar incómodo, pero hay algunos ilustres y muy profesionales veteranos que tapan el acceso a jóvenes en puestos clave (Bernal y Palencia); los extranjeros, salvo Darío Verón, no han aportado lo esperado, sobre todo en el caso de Dante López; algunos jugadores no hechos en el club tampoco han justificado su presencia (Juan Carlos Cacho y Carlos H. González) y otros parecen haber cumplido su ciclo (Leandro Augusto e Israel Castro) y agotado sus mejores días en CU. Por ello sería necesario deshacerse de unos seis jugadores para, entonces sí, hacer un par de contrataciones de mayor peso y el resto de las bajas cubrirlos con gente procedente de las fuerzas básicas.

Lo que no se vale es ignorar a la cantera en los hechos pero ocuparla como discurso para tapar torneos mediocres o justificar malos resultados.


17 Comentarios Imprimir




¿Que están esperando los dueños?

Era toda una ingenuidad pensar que de golpe, el lunes pasado, los dueños del balón decidieran reestructurar la liga, reorganizar la selección y arremangarse la camisa para trabajar en pos de lavarle la cara a un futbol cuyos malos olores han ido espantando de la TV y de las tribunas a muchos de sus seguidores.

Pero podía esperarse al menos que los empresarios que controlan este negocio-deporte-espectáculo, expresaran un sincero mea culpa, aceptaran estar preocupados por la situación actual y realizaran un pronunciamiento en el que se reconociera la intención de producir, a futuro, un cambio.

Nada de eso sucedió y estos ilustres personajes desperdiciaron su valioso tiempo para decidir lo que ya estaba claro, que José Manuel de la Torre era la única opción viable a hacerse del cargo de seleccionador nacional.

Esta actitud hace pensar que los signos de que el futbol mexicano es un producto a la baja, de que la gente está más que irritada con “su” selección y que la afición se está alejando de los estadios, les tiene sin cuidado.

Tal vez Emilio Azcárraga Jean y sus socios minoritarios, crean que la atmósfera convulsionada de los últimos meses es una creación macabra de los medios de comunicación, una exageración de periodistas amargados, o un mito social. O tal vez tengan la certeza de que a la opinión pública adversa se le combate con dosis de indiferencia y tiempo.

Estos hombres exitosos, al menos en otros rubros, tal vez sigan embriagados con la gran recaudación económica que representó el Mundial de Sudáfrica 2010, y por eso han olvidado aquello de que “el cliente siempre tiene la razón”, máxima que en varias empresas resulta toral.

El problema es que si no hacen algo pronto para cambiar la dinámica de las cosas, será tarde, y el hoy aún negocio lucrativo correrá el riesgo de dejar de serlo, las ganancias se verán mermadas, y para peor, su prestigio, fama, o buena imagen pública se verá seriamente afectada.

La gente cada vez en mayor número ha dejado de centrar sus críticas en Justino Compeán y o en Decio de María, quienes ya son identificados como lo que son: simples subordinados de los verdaderos mandamases del balón.

Ya es del conocimiento público, que los empresarios que acuden a estas juntas, con los dueños de las dos televisoras a la cabeza, son los principales responsables de que el futbol mexicano no progrese y sus seguidores se sientan cada día más defraudados. ¿Querrán “pagar” ese costo? ¿Tendrán el valor o les valdrá? ¿Estarán esperando quedar fuera de un Mundial para enderezar el rumbo?


12 Comentarios Imprimir




Siguientes Posts